Durante el debate de la Ley del Mundial
Romario le declara la guerra a la FIFA
miércoles 02 de noviembre de 2011, 11:30h
En el marco de la discusión en el parlamento brasileño de la Ley del Mundial, una normativa que forma parte de las garantías ofrecidas por el país suramericano a la FIFA, que busca armonizar su legislación con las exigencias del organismo deportivo para la celebración de la Copa del Mundo 2014; el diputado y exgoleador de la canarinha, Romário de Souza Faría, volvió a manifestarse contra la Federación, a la que acusa de querer imponer sólo sus reglas y de eludir sus responsabilidades de cara al la próxima cita del balompié internacional.
El diputado y exfutbolista brasileño Romário de Souza Faría dijo que la FIFA "no puede mandar" en Brasil durante un debate parlamentario sobre el proyecto de ley que establece las normas para la celebración del Mundial de Fútbol 2014.
"La Fifa no puede mandar en nuestro país", dijo el parlamentario del Partido Socialista Brasileño (PSB), grupo perteneciente a la coalición del Gobierno, en la Cámara de Diputados brasileña, según un comunicado.
En concreto Romário criticó una disposición contenida en el proyecto de Ley General de la Copa del Mundo que exime a la FIFA de responsabilidad en caso de daños sufridos por los aficionados y abogó por la proposición de una enmienda para que la responsabilidad sea solidaria.
El proyecto de ley forma parte de las garantías ofrecidas por Brasil a la FIFA y busca armonizar la legislación del país con las exigencias del organismo deportivo para la celebración del evento.
Otros legisladores se sumaron a las críticas, como el diputado del Partido de la República José Rocha quien declaró que no se puede permitir la creación de "un Estado FIFA dentro del Estado brasileño".
No es la primera vez que Romário, quien jugó en el FC Barcelona, manifiesta su disconformidad con la norma en debate en la Cámara. El pasado mes de octubre el exinternacional utilizó su cuenta en la red social Twitter para defender las leyes brasileñas vigentes. "Brasil tiene que acabar con ese asunto de ser esclavo de la FIFA. La soberanía del país tiene que ser respetada", apostilló entonces.