La
Galería Elvira González inaugura este martes la exposición
Way Out West de Robert Irwin (Long Beach, California, 1928), uno de los artistas norteamericanos más influyentes de su generación. Ya tuvimos ocasión de ver sus instalaciones en el Reina Sofía, cuando el museo le rindió homenaje con una gran exposición en 1995. Luego ha expuesto en nuestro país en el Museo Esteban Vicente, en Segovia, pero esta exposición es todo un acontecimiento.
Considerado por muchos como el maestro de los artistas de la Costa Este estadounidense,
Irwin ha sido pionero en la utilización de la luz y efectos lumínicos en sus obras. Maestro de Larry Bell, James Turrell, Ed Ruscha y Chris Burden, ha compaginado su labor artística con la docencia, siendo profesor en la Universidad de California de Los Ángeles durante muchos años. Fundamental para el arte minimal y situacional, Robert Irwin presenta en esta exposición cinco obras realizadas con
tubos fluorescentes tratados con distintos colores. El artista ha tenido en cuenta el espacio de la galería al elaborar el diseño de la muestra, que podrá visitarse hasta principios de enero de 2012.
Además, este martes, en una de las salas del Hotel Ritz, se han presentado las obras ganadoras y finalista del
Premio Planeta,
El Imperio eres tú, de Javier Moro (Madrid, 1955) y
Tiempo de arena, de Inma Chacón (Zafra, 1954).

Presentó a
Javier Moro, Marta Robles, quien se ha quedado impresionada por las escenas “carnales” de la novela de Moro. La investigación que ha llevado a cabo el escritor, varias veces
best-seller ha sido rigurosa al adentrarse en la historia reciente de Brasil a través de la vida del Emperador Pedro I. Con una sonrisa contagiosa durante la presentación, Javier Moro consigue meterse en una de las personalidades más envolventes y desmedidas, la de un hombre al que le volvían loco las mujeres. De hecho, los personajes femeninos que más le influyeron aparecen en la novela perfectamente caracterizados, desde su esposa, Leopoldina de Austria, hasta su amante, Domitila de Castro. Una novela histórica fiel a la historia, que consigue
captar la atención del lector hasta la última página. De hecho, Moro ha hablado de “historia novelada” más que de “novela histórica” al referirse a su libro, que dice ser un 80 por cierto verdad.
Presentada por Natibel Preciado, quien fue en su día finalista del mismo premio,
Inma Chacón, ha demostrado ser una gran escritora, como su hermana gemela ya fallecida Dulce Chacón. Autora de
La princesa india,
Las filipinianas y
Nick (una obra para el público juvenil publicada en junio pasado), aquí Chacón se adentra en la vida de María Francisca, miembro de una noble familia de Toledo. Poco antes de morir, clama tremendamente por sus hijos. ¿Qué hijos? Nadie de su familia sabía que tenía otra familia. Chacón se adentra en la historia de las mujeres a finales del siglo XIX y principios del XX, momento de grandes cambios en el que se busca la igualdad.