La Sociedad Cervantina acoge hasta el 1 de febrero la exposición Siete mujeres maestras, en las que ha reunido la obra pictórica y escultórica de artistas tan destacadas como Marta Maldonado, cuya actividad creativa denota un talento artístico indudable y una pasión por lo que hace digna de destacar.
Una selección de su obra ha sido expuesta junto a la de otras artistas en la muestra Siete mujeres maestras. ¿Le satisface la iniciativa?Los pintores queremos que la obra se divulgue lo máximo posible, así que considero que la oportunidad que nos ha ofrecido la Sociedad Cervantina es muy buena, ya que se trata de un espacio muy interesante, en el que nos hemos tenido que adaptar todas las artistas. Pero no sólo me parece positiva esta iniciativa por el hecho de darme la oportunidad de ver mi obra expuesta, ya que también he podido conocer al resto de artistas y su obra. Ese contacto ha sido interesante.
Su obra da una lección de cómo combinar materiales y soportes. ¿Eso tiene que ver con su capacidad para experimentar?Creo que un artista ha de estar siempre investigando porque en el momento en el que crea que lo sabe todo, está muerto. Considero, por eso, que la investigación es fundamental. En mi caso, soy muy inquieta porque me gusta trabajar con distintos materiales y no le tengo miedo a jugar con lo que está a mi disposición. Ahora, estoy inmersa en una novedosa faceta que consiste en sacar la pintura de la pared. Es decir, me interesa que no sea creada sólo para ser colgada de una pared, sino que se pueda mirar también por delante o por detrás. Sería algo así como “pictoescultura”, un formato que me permite unir ambas disciplinas para hacer una única obra que ha de entenderse en singular.
Imagino que el aprendizaje es fundamental para todo artista. Pero, ¿qué lugar ocupa la enseñanza? Es importante en mi trayectoria, aunque no es fundamental. Pude formar parte de la facultad de Bellas Artes como profesora colaboradora, pero deseché esa opción porque no me gustan los grupos masivos. Sin embargo, dando clases a poca gente he conseguido combinar todo: la enseñanza y mi trabajo como artista. Es un ejercicio interesante, ya que me exige una gran capacidad de atención y eso logra que agilice mucho la mente. También me resulta una experiencia positiva porque el trabajo de artista es muy solitario y, así, me comunico y contaco con otra gente.
¿Hay artistas que no creen necesario exponer su obra?Sí los hay. Yo suelo decir que pinto para mí, aunque sea una postura egoísta. Es la única manera de ser completamente libre, de disfrutar con lo que hago y de hacerlo sin interferencias. He logrado no acomodarme en un estilo, algo que es muy peligroso si se llega a hacerlo. Tengo la fortuna de que me llaman para que presente mi obra, además de haber ganado varios premios. Eso es una gran satisfacción.
¿Qué sensaciones despierta desprenderse de un trabajo artístico?Al principio es una experiencia dura. Es un trabajo que has creado tú y que no sabes a ciencia cierta si la persona que lo ha adquirido entiende lo que has querido expresar. Con el tiempo, te das cuenta de que una obra en cuanto la terminas y la firmas, ha llegado el momento de desprenderse de ella. También hay que tener en cuenta que el proceso se ve facilitado porque el artista siempre está pensando en la siguiente obra, lo que le permite no sentir tanta nostalgia por lo que deja escapar. De todas formas, reconozco que me sigue gustando poner cara a quien tiene mi obra.
¿Qué le ha supuesto viajar para su formación como artista?Me ha permitido sorprenderme y ampliar la mirada, así que ha sido una experiencia imprescindible. Sobre todo, me interesan los países árabes por la paleta de colores de mi obra, así que suelo viajar mucho a Marruecos.
¿Aprovecha esos trayectos para dibujar?Dibujo mucho, pero no lo suelo hacerlo de viaje y sí
a posteriori. Cuando vuelvo de un viaje, necesito reflexionar para reposar lo que he visto y las sensaciones que me ha despertado el trayecto. De hecho, tras un viaje puedo tardar hasta un año en pintar.
Información sobre la exposición:Lugar: Sociedad Cervantina (Calle Atocha 87, Madrid)
Horario: de lunes a viernes de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 / sábados de 11:00 a 14:00
Abierta
hasta el 1 de febrero.
Espacio Arco 1
Técnica mixta sobre madera 20 x 40 cm
Precio: 950 euros
Espacio Arco 2
Técnica mixta sobre madera 20 x 40 cm
Precio: 950 euros
Espacio Arco 3
Técnica mixta sobre madera 20 x 40 cm
Precio: 950 euros
Movimiento armónico
Técnica mixta sobre madera 22 x 96 cm
Precio: 1.500 euros
El sonido del aire
Técnica mixta sobre madera 70 x 162 cm
Precio: 3.800 euros
Espacio para el arteTécnica mixta sobre madera díptico 145 x 195 cm
Precio: 5.900 euros
Entre dos arenasTécnica mixta sobre madera entelada y hierro 15 x 32 cm
Precios: pinturas 900 euros / base 600 euros
Norte-SurPintura sobre escultura: técnica mixta sobre madera, granito y hierro 22 x 32 cm
Precios: Norte (pintura) 1.000 euros / Sur (pintura) 1.000 euros / Norte-Sur (base) 800 euros
RecorridoPintura sobre escultura: hormigón y hierro 30 h x 12 cm diámetro
Precios: cilindro de hormigón 900 euros / Base 500 euros
SoledadPintura sobre escultura: técnica mixta sobre madera y hierro 36 x 33 x 12 cm
Precios: caja 1.500 euros / base metálica 500 euros
937 hojas caídas Técnica mixta sobre madera 122 x 122 cm
Precio: 3.800 euros

Cumbre africana (díptico)
140 x 195 cm
Precio: 5.900 euros