Crónica cultural
Divertida e inteligente novela de Alina Bronsky
lunes 26 de diciembre de 2011, 20:01h
Los platos más picantes de la cocina tártara (Siruela), de Alina Bronsky. Además, los dos principales museos de Valladolid exponen Figuras de la exclusión, una muestra que se acerca a los colectivos menos favorecidos de la sociedad. Hasta el 22 de enero.
La escritora rusa Alina Bronsky (Ekaterimburgo, 1978) se ha convertido en una de las escritoras más leídas por su atrevido y divertido libro Los platos más picantes de la cocina tártara (Siruela). La joven escritora empezó estudios de medicina, que abandonó para convertirse en periodista. Vive cerca de Frankfurt. Su primera novela Scherbenpark (El parque de los cristales rotos) recibió el aplauso de la crítica, se convirtió en un best seller y pronto se tradujo a otras lenguas. Der Spiegel declaró que Alina Bronsky era "el debut literario más interesante de la temporada". Aquí en España está teniendo muy buena acogida. Provocará un sinfín de sentimientos en un lector que oscilarán entre el llanto y la risa profunda y cuyos temas y diálogos no dejarán de sorprenderle. La historia que da vueltas alrededor de tres mujeres no es en absoluto un libro de cocina. El título es una metáfora sobre su estilo, picante, y sobre su rápida inteligencia sobre los avatares literarios a los que se enfrenta un escritor.
La matriarca familiar Rosalinda domina a las dos otras mujeres. Se trata de una mujer que, esgrimiendo como bandera el lema "Yo sólo quiero lo mejor para todo el mundo", manipula a su hija y a su nieta, incapaces de escapar de los sofisticados trucos diseñados por ella para mantenerlas a su lado. Narrada en primera persona, la vida de Rosalinda es -según su versión- un modelo de bondad y perfección, mientras que para su familia se ha convertido en una abuela de armas tomar que ejerce una perniciosa influencia en sus víctimas. Y lo peor es que muchas veces el lector se siente identificado con ella.
Para terminar con una interesante exposición en este periodo navideño, y con motivo de la celebración de la V Cumbre Mundial del Microcrédito en Valladolid, en el Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español y en el Museo Nacional de Esculturas de Valladolid, se acercan a través del arte a las personas desfavorecidas en Figuras de la exclusión, y lanza sobre ellos una mirada solidaria. Se exhiben 80 obras de artistas dispares como Maruja Mallo, Julio González, Eva Loots, Habbah Collins y Ángeles Santos. Las obras del Museo de Escultura se preocupan sobre todo de la exclusión religiosa, cuando, en el Patio Herreriano, se centran en los colectivos discriminados. Un cruce de miradas, entre tradición y modernidad, que nos hace reflexionar sobre nuestra sociedad a través de representaciones de prostitutas, pobres, herejes o extranjeros, y que nos muestra las preguntas que se ha hecho el artista a través de la imagen que ha plasmado en el lienzo o con forma escultórica.