
La obra
Desnudo, hojas verdes y busto, de Pablo Picasso, ya no es la más cara de la historia. El título se lo ha arrebatado
Los jugadores de cartas, el célebre cuadro pintado por Paul Cézanne a finales del siglo XIX, que ha sido comprado por la familia real de Qatar por la suculenta cifra de 191,6 millones de euros, muy lejos de los casi 82 millones que alcanzó el Picasso.
Desde el momento de su compra en subasta en 2011, se convirtió en el cuadro más caro vendido en una subasta, estableciendo así un nuevo récord en el mercado del arte, según ha informado
Vanity Fair.Los jugadores de cartas, es una pintura que pertenece a una serie de cinco cuadros. Los otros cuatro están repartidos en museos de París, Nueva York, Filadelfia y Londres. Cézanne pintó esta obra ya en su época de madurez.
La compra de este "cézanne" tiene mucho que ver con la intención de Qatar de ocupar un lugar destacado en lo que a mercado de arte se refiere y poder competir así con ciudades como París o Nueva York, donde se encuentran otras obras de esta serie.