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XXVI EDICIÓN PREMIOS GOYA

Una alfombra roja marcada por la vuelta de Almodóvar y los actores más internacionales

domingo 19 de febrero de 2012, 23:09h
Tras doce años de ausencia y después de reingresar en la Academia de Cine, Pedro Almodóvar ha vuelto a desfilar por la alfombra roja de los Goya, sobre lo que ha ironizado asegurando que regresa porque el verde no le sentaba bien a nadie.
"Vuelvo a la alfombra roja porque tengo muy claro que el verde no nos sentaba bien a ninguno", ha dicho en tono de humor Almodóvar, miembro de nuevo de la Academia tras darse de baja en 2005, en referencia a las alfombras que otros años, por cuestión de patrocinio, cambiaban de color.

Almodóvar, que defiende "La piel que habito", ha hecho gala de su sentido del espectáculo al llegar en el último minuto y con sus ya características gafas de sol. El cineasta daba así a los fotógrafos una de las imágenes más esperadas de la XXVI edición de estos premios, pero demostraba a su vez su sentido del espectáculo al alimentar el morbo alrededor de su presencia dejando que el equipo de su filme (nominado a dieciséis premios) posara primero sin él.

Antes habían aparecido los actores de la película: Elena Anaya -con un deslumbrante vestido banco de Lanvin de inspiración clásica y cinturón y colgante dorados-, Antonio Banderas, Melanie Griffith, Jan Cornet, Marisa Paredes -de verde por Carmen Halffter- Blanca Suárez -de dorado de Bluemarine- y su hermano Agustín Almodóvar.

Aunque reapareció en la gala de hace dos años para dar el premio a la mejor película a "Celda 211", Almodóvar no desfiló por la alfombra roja para no desvelar la sorpresa, por lo que hoy ha roto una ausencia que duraba ya doce años, desde que defendió con éxito "Todo sobre mi madre" en los Goya.

Este año, las dieciséis nominaciones le hacen partir como favorito numérico, pero ha dicho: "Por mi propia tranquilidad siempre voy mentalizado a unos premios como que yo no lo voy a ganar", asegura. "De todas formas, el hecho de estar aquí con 16 nominaciones ya es un premio", ha añadido en un momento en el que el ex presidente de la Academia, Álex de la Iglesia, se ha acercado para darle un beso.

En 2005, Pedro Almodóvar y su hermano Agustín se dieron de baja de la Academia debido a las diferencias en el método de las votaciones y tras años de desencuentros en el palmarés, especialmente desde que "Átame" no cristalizó ninguna de sus quince nominaciones.

Aunque "Mujeres al borde de un ataque de nervios" sí había ganado el Goya a la mejor película, Gonzalo Suárez había sido elegido el mejor director por "Remando al viento". Y otros títulos como "La flor de mi secreto" o "La mala educación" habían salido también de vacío de la fiesta del cine español. Ni siquiera cuando "Volver" se erigía como ganadora en la edición de 2006, Pedro Almodóvar acudió a la ceremonia. Hoy, por fin, parece hacerse efectiva la reconciliación entre Almodóvar y la Academia.

Banderas y Salma Hayek no se ven como ganadores
El actor de "La piel que habito" ha protagonizado otro de los grandes momentos de la alfombra roja. Antonio Banderas paseó relajado, seguro de que el ganador en la categoría a mejor actor para la que está nominado no será él. "Creo que esta no es mi noche, pero alguna vez lo será".

Banderas, que opta al premio al mejor actor por "La piel que habito", en la que es su cuarta candidatura a los Goya, aseguró tener "muy claro" que esta vez tampoco será su noche. "Es duro competir cuando hay un claro favorito, en referencia a José Coronado, que encabeza todas las apuestas por su papel en "No habrá paz para los malvados", de Enrique Urbizu.

Un elegante Banderas, vestido de esmoquin de Armani con pajarita blanca, iba acompañado por su mujer, Melanie Griffith, vestida con un espectacular vestido de color rojo salpicado de flores bordadas. Sonriente y muy pendiente de las palabras de su marido, Griffith aseguró que Banderas no estaba nervioso.

La que tampoco se ve como ganadora, esta vez en la categoría de mejor actriz es Salma Hayek, nominada por su papel en "La Chispa de la Vida", de Alex de la Iglesia. La actriz mexicana ha asegurado que trabajar en España fue "maravilloso", si bien no cree que vaya a ganar porque ha visto el trabajo de sus compañeras.

"Trabajar en España ha sido maravilloso, sobre todo con actores españoles", ha dicho la intérprete a Efe en la alfombra roja, por donde ha paseado ataviada con un vestido de color berenjena y luciendo suelta su melena. Aunque repetiría con el director español Álex de la Iglesia, también comenta que le gustaría "probar con otros". Salma Hayek también ha anunciado que en un par de meses comenzará a rodar la segunda parte de la película que hizo con el cómico Adam Sandler, "Niños grandes".

Por otra parte, el actor argentino Ricardo Darín ha hecho hoy su primera aparición por la alfombra roja de los premios Goya para asistir a una gala en la que "Un cuento chino", que protagoniza, opta al premio a la mejor película iberoamericana. Un sonriente Darín se ha mostrado encantado de estar en la gala de los Goya con una película que ha sido "muy bien recibida por toda la gente".

"Nunca había podido estar en una de estas galas", ha resaltado el argentino, poco habitual en fiestas de entregas de premios. Y ha reconocido que el ambiente en el desfile de la alfombra era "impresionante". También ha señalado que va a empezar a venir a España de forma más habitual. "Tengo proyectos aquí", ha apuntado el actor, contento de encontrarse con personas que conoce y no veía desde hace tiempo.

"Un cuento chino", dirigida por Sebastián Borensztein, se enfrenta por el Goya a la cubana "Boleto al paraíso", de Gerardo Chijona, la mexicana "Miss Bala", de Gerardo Naranjo y la chilena "Violeta se fue a los cielos" de Andrés Wood.

No habrá paz para los malvados... o sí
Después de una pretemporada de premios en la que se lo han llevado todo, el equipo de "No habrá paz para los malvados", encabezado por el director, Enrique Urbizu, y su protagonista, José Coronado, han llegado pisando fuerte en la alfombra roja de los Goya con sus catorce nominaciones.

Con el apoyo de los productores -en los premios José María Forqué- y del Círculo de Escritores Cinematográficos, "No habrá paz para los malvados" es lo más parecido a la favorita en una gala en la que nadie se atreve a apostar por un claro vencedor. Coronado, que interpreta en el filme al heterodoxo policía Santos Trinidad, en cambio, parece que se llevará por fin ese Goya al que ha optado, precisamente, por dar vida al pintor aragonés en "Goya en Burdeos", de Carlos Saura, y por otro trabajo con Urbizu, en "La caja 507". Para esa presumible subida al escenario, el actor ha elegido un esmoquin de Armand Bassi.

En cambio Urbizu, a pesar de su destacada trayectoria, debuta en las grandes categorías de los premios del cine español con una cinta que estrenó en el pasado Festival de Cine de San Sebastián y hoy vestía de riguroso negro. Los "malvados" se han completado en la alfombra roja con Juanjo Artero -nominado al mejor actor secundario y vestido de Loewe-, y Rodolfo Sancho, entre otros, que han representado también al filme en la alfombra roja del Palacio Municipal de Congresos de Madrid.

Por su parte, la realizadora Isabel Coixet, nominada en la categoría de Mejor película documental por su largometraje "Escuchando al juez Garzón", ha señalado poco antes de comenzar la gala que si recibe el galardón dirá en su discurso que "parece que sí va a haber paz para los malvados".

Coixet ha excusado la ausencia del juez Garzón, protagonista del documental nominado, en el Palacio de Municipal de Congresos de Ifema, en Madrid, donde se celebra la gala, porque "él ahora está en otra movida, que es la de su vida y de su carrera, esto es una cosa al margen, no nos engañemos".

La directora, que ha llegado sola a la alfombra roja, vestida con un vestido de color negro, ha señalado que si su documental gana el Goya dirá por qué lo hizo y "por qué cree que sigue siendo importante escucharle". "Y diré, porque me da mucha pena, que parece que sí va a haber paz para los malvados -remedando uno de los títulos que compiten este año con más candidaturas, la película de Enrique Urbizu- y para los que no son malvados hay once años de inhabilitación", ha añadido.

Isabel Coixet, que suele ser muy espontánea a la hora de comentar sus premios, ha asegurado que en esta ocasión, si ha de subir a recibir el premio, no balbuceará ni hará "tonterías" porque "una cosa es cuando se trata de mi vida y de mis películas y otra muy distinta cuando es algo que trasciende lo que es personal". "No voy a vacilar y diré lo que pienso, si es que ganamos, que aún es hipótesis", ha zanjado.

La sorpresa de Mateo Gil
Tras osar a retar a los premios del cine español con un "western", el director de "Blackthorn", Mateo Gil, y su protagonista, Eduardo Noriega, han posado en la alfombra roja de los Goya en una edición en la que, en el anuncio de las nominaciones, dieron la sorpresa con once opciones a premio.

No estaba, por supuesto, Sam Shepard, la tercera pata de esta película rodada en el salar boliviano de Uyuni y con guión de Miguel Barros. "Es bueno que el cine español apueste por la diferencia", ha dicho a Efe Mateo Gil, consciente de que el "western" es un género con denominación de origen estadounidense y teniendo muy claro que su película "no va a ser la ganadora de esta noche".

Gil, en su segunda obra como director tras "Nadie conoce a nadie", acude a los premios Goya sabiendo lo que es ganar, aunque en la categoría de guionista, pues es el guionista de cabecera de Alejandro Amenábar, director que también ha dado a Noriega sus mejores papeles en el cine.

Aunque no parte como favorita y Gil ha dejado claro sus esperanzas de victoria, "Blackthorn" podría beneficiarse del duelo de titanes entre Pedro Almodóvar con "La piel que habito" y Enrique Urbizu con "No habrá paz para los malvados".

La voz dormida: negro sobre rojo
María León e Inma Cuesta han cambiado la cárcel de mujeres en la posguerra española por el glamur de la alfombra roja de los Goya, pero han mantenido el luto del filme apostando por el negro y acompañadas por Benito Zambrano, director de esta película que opta a nueva premios.

María León vestida con un palabra de honor de Valentino e Inma Cuesta, con un amplio escote atenuado por un tul bordado en un diseño de Juanjo Oliva, han compartido, además de color, el pelo recogido, y han contrastado con el friolero aspecto de Benito Zambrano, acompañados todos por el productor del filme, Antonio Pérez.

Zambrano vuelve a tener a Pedro Almodóvar como uno de sus máximos rivales -como le sucedió con Solas frente a Todo sobre mi madre- pero se ha mostrado orgulloso de un reparto que acapara cuatro de las nueve nominaciones de la película, pues además Marc Clotet también opta como revelación.

María León es, a priori, la que más posibilidades tiene de premio, avalada por la Concha de Plata que recibió en San Sebastián por su espectacular debut en esta película.

Por último, el ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, ha afirmado, a su llegada a la gala de los XXVI Premio Goya que la cosecha de este año del cine "no ha sido buena, sino óptima". En unas breves declaraciones, Wert ha asegurado conocer las películas nominadas y tener sus favoritas. "Que no revelaré ni bajo tortura", ha agregado bromeando.

El nivel del cine español este año queda además demostrado, ha resaltado el ministro, en las candidaturas para los Óscar, cuya ceremonia de entrega se celebrará el próximo domingo. "Somos la única cinematografía europea con tres candidaturas tan importantes como las que tenemos para los Óscar", ha resumido Wert.

Las opciones españolas son las de Alberto Iglesias, candidato a la mejor banda sonora original por "El topo"; Fernando Trueba y Javier Mariscal a mejor película de animación por "Chico & Rita" y la de mejor película de "Midnight in Paris", producida por la española Mediapro.
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