www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Revista de prensa

La batalla en Valencia incendia las portadas

martes 21 de febrero de 2012, 09:01h
Ningún diario informa de las noticias con las que nos desayunamos este martes de la detención de dos presuntos etarras en Andoain ni el rescate de 130.000 millones de euros a Grecia porque ambas se han producido muy avanzada la madrugada, pero la mayoría coinciden en destacar los duros enfrentamientos entre estudiantes y policías. Con diferentes enfoques, como siempre, se emplean términos como “escalada violenta”, “violencia policial”, “la policía golpea a menores”, “la izquierda radical se enfrenta con la policía” o “la izquierda agita la calle”. Pinta mal cuando se destaca que el líder estudiantil amenaza con “quemar la calle” y el jefe superior les tilda de “enemigos”. Por otra parte, sólo La Gaceta y Público destacan en sus portadas que “La CEOE pide retirar el subsidio de paro a quien rechace un trabajo” y recuerdan las palabras de un miembro de la patronal que agregó “incluso si la oferta es en Laponia”.

El Mundo lleva la foto que más se repite en las portadas de un joven pelirrojo bajo las rodillas de un policía que de esta forma lo reduce y señala “Escalada violenta en Valencia entre policías y manifestantes”. Destaca que el líder estudiantil amenaza con “quemar la calle” y el jefe superior les tilda de “enemigos”. Aun así, la información principal es para “Bárcenas y 4 cargos del PP se repartieron 2 millones de Gürtel” e informa de que cobraron comisiones a cuenta del contrato de 12 millones que el propio tesorero firmó con el número 2 de Correa. Además, “España y once países de la UE piden un plan de ayuda al crecimiento” y “Urdangarín desvió dinero de Nóos a una cuenta de un banco suizo”.

El título del artículo de Luis María Anson ya dice mucho del contenido del mismo. Redunda en una demanda permanente del académico: “La regeneración de la democracia española: que partidos y sindicatos vivan solo de las cuotas de sus afiliados”. El periodista se pregunta: “¿Habrá alguien capaz de ponerle el cascabel al gato? ¿Habrá alguien que establezca límites a los abusos de los partidos y sindicatos? ¿Es que no ha llegado el momento, zarandeados como estamos por una crisis acentuada en parte por el derroche político y sindical, de promulgar una ley que reconduzca su situación y regenere la democracia viciada?”.

El diario La Razón es claro: “España no puede ser Grecia”. El antetítulo, “La izquierda agita la calle”, lo justifica con que UGT jalea a sus afiliados al pedir a sus delegados en un comunicado interno que organicen protestas “en la más absoluta discreción” contra el PP. La imagen, para un manifestante agrediendo a un policía y el pie “El Polvorín de Valencia”. Por otra parte, “El Gobierno vasco oficializa el decreto de la vergüenza por el que indemnizará a los familiares de los terroristas”, “Garzón, despojado de sus honores, dice desde el Caribe que se dedicará ahora a la enseñanza” y “La Junta de Andalucía admite que pagó ayudas millonarias sin expedientes”.

Javier G. Ferrari analiza las últimas movilizaciones contra los recortes en Educación o la reforma laboral: “La izquierda siempre ha utilizado la calle para desestabilizar a los gobiernos que no forman ellos. En algunas ocasiones, como en la jornada de reflexión previa a los comicios de 2004, esa desestabilización llegó a extremos verdaderamente repugnantes, por utilizar la terminología de Rubalcaba, que ahora pasa más tiempo en Andalucía que en Madrid, sin captar el ‘asco y la repulsión’ que provocan los escándalos destapados en una tierra con el récord de paro y de fraude por ERE”.

En la misma línea, José María Marco habla de “parodia” al referirse a estas manifestaciones, y pone el foco en las banderas republicanas que pueden verse en ellas: “La bandera republicana ve su significado reducido cada vez más a la parodia de una parodia. En el lugar de los millones de parados, de los jóvenes condenados a la precariedad y de los pensionistas en peligro, están los ‘sindibanqueros’, los consejos de administración, los cursos de formación… La revolución tiene en España ese rostro, de gente atrincherada en la defensa de sus privilegios, gente de edad, de vuelta de todo”.

El País abre con “Rajoy mantendrá el núcleo de la reforma laboral pese a la protesta” y señala que los socialistas acusan al presidente del Gobierno de romper consensos, pero la imagen es para el pelirrojo detenido en Valencia: “La violencia policial en Valencia provoca un alud de críticas”. Destaca los 26 detenidos el cuarto día de protestas por los recortes en educación en la Generalitat. Un asunto más, “PSOE y PP negocian un texto para la gestión del fin de ETA”.

Gregorio Peces-Barba critica con dureza la Justicia que plantea el ministro Alberto Ruiz-Gallardón: “Me sorprende que haya tomado una actitud tan beligerante y tan conservadora. Solo me puedo explicar el exceso de una persona sin excesos para satisfacer al jefe y a quienes defienden las tesis más reaccionarias en el Partido Popular. Las propuestas referidas a las reformas en el Tribunal Constitucional y en el Consejo General del Poder Judicial son las más negativas, más clasistas y más reaccionarias y expresan, o una ignorancia extrema, signo de falta de lecturas, o una parcialidad a las posturas más corporativas y judicialistas que podemos encontrar. Abandone, señor Ruiz-Gallardón, la política de riesgos mal calculados y de saltos hacia adelante. No se extravíe, señor Ruiz-Gallardón. ¡Sosiéguese!”

El País editorializa en materia de Sanidad: “La asistencia sanitaria pública está cayendo en un estado de deterioro en el que todavía no ha tocado fondo. La Organización Médica Colegial ha roto su tradicional discreción para dar la voz de alarma sobre una situación crítica que perjudica, según sus propias palabras, a ‘los más pobres, débiles, ancianos, desfavorecidos e indefensos’. Pese al aumento de la presión asistencial, en solo dos años se ha reducido un 10% el gasto per capita. Las consecuencias de tales recortes son preocupantes: escasez de material básico como mantas, vendas y gasas, listas de espera en aumento, cierre de quirófanos, desvío de enfermos con capacidad adquisitiva a centros privados, reducciones de plantilla y malestar entre el personal sanitario. La calidad asistencial corre el riesgo de quedar erosionada hasta límites hasta hace poco insospechados para un sistema bien valorado por su universalidad y su eficiencia, responsable, entre otros, de que España se sitúe entre los primeros países del mundo en índice de desarrollo humano”.

ABC sorprende con una imagen de archive para titular que “Gadafi aceptó a Felipe González como mediador un mes antes de morir” y señala que el expresidente español era el único líder occidental del que se fiaba el sátrapa libio. Más, “España lidera a 11 países que exigen a la UE políticas de crecimiento”, “El PSOE reconoce que pierde la mitad de sus ingresos por los últimos reveses electorales” y “López ultima la ley que iguala a las víctimas de ETA y terroristas”.

Ignacio Camacho analiza el desarrollo de la reforma laboral: “El problema de las reformas con mucha contestación es que suelen resultar ineficaces. Por ello convendría que el ceremonial del enfrentamiento, si ha de ser inevitable, vaya acompañado de una negociación de mínimos que desbaste el nuevo marco legal de sus aristas más afiladas y perfeccione sus aspectos técnicos más ásperos”. El periodista entiende que “habrá protestas parciales, quizá una huelga general, y la reforma se mantendrá en sus parámetros cardinales”.

La Gaceta destaca que “La COE pide retirar el subsidio de paro a quien rechace un trabajo” (incluso si la oferta es en Laponia) y la imagen es pata “La izquierda radical se enfrenta con la Policía en Valencia”. Por su parte, Público destaca que “La Policía golpea a menores en una protesta contra la violencia policial” y coincide con La Gaceta en que “La CEOE pide quitar la prestación al parado que rechace una oferta”.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios