Un gol de Otamendi desniveló un partido bronco que escribe historia negativa para la 'Canarinha' (0-1). Abucheos en el templo del fútbol tras un arranque de noche lamentable.
Escena insólita con Messi tratando de calmar a sus hinchas radicales hasta que tiró la toalla. La agresiva presencia policial de Maracaná añadió gasolina.