Grande-Marlaska ha rechazado regular el retorno de los migrantes y la aplicación del "tercer país seguro" en el Consejo de ministros europeos de Interior.
La primera ministra Mette Frederiksen denuncia que el continente sufre una “guerra híbrida” con violaciones del espacio aéreo, sabotajes e incursiones de drones.
El primer ministro británico lucha por implantar un norma tradicionalmente rechazada. "Endurecerá la lucha contra el trabajo ilegal y ofrecerá a los ciudadanos ventajas al demostrar su identidad", ha asegurado.