El primer ministro británico lucha por implantar un norma tradicionalmente rechazada. "Endurecerá la lucha contra el trabajo ilegal y ofrecerá a los ciudadanos ventajas al demostrar su identidad", ha asegurado.
La primera ministra Mette Frederiksen denuncia que el continente sufre una “guerra híbrida” con violaciones del espacio aéreo, sabotajes e incursiones de drones.