El Gobierno, por real decreto, traspasaba las competencias de tráfico de el Cuerpo Armado a la Comunidad de Navarra, una aspiración histórica de los abertzales.
Nuevo mazazo a la ley de amnistía que prepara el PSOE para contentar al partido del prófugo de la Justicia, Junts, que posibilitó la legislatura de Sánchez.