manifestaciones
Una treintena de jóvenes han entrado a la fuerza en la sede de la Conselleria de Educación del Govern balear en Palma y han ocupado durante casi una hora el despacho de su máximo responsable, Rafael Bosch, tras lo que fueron desalojados por la Policía, que los ha identificado. Tras ser informado personalmente del incidente por el delegado del Gobierno, José María Rodríguez, el conseller ha comparecido en los pasillos de la Cámara para condenar un acto "violento" que, a su juicio, no responde al legítimo derecho a la protesta de la comunidad educativa.