proceso de adhesión a la ue
La eterna aspiración del país otomano por entrar en la Unión Europea ha podido sufrir un revés inesperado esta pasada semana tras el tratado de cooperación nuclear a tres bandas que Ankara ha firmado junto con Brasil e Irán. El coqueteo que el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan viene manteniendo en los últimos años con el régimen de Mahmoud Ahmadineyad es visto con recelo por los países comunitarios, con Francia y Alemania a la cabeza, que ven en Turquía más un foco de problemas que un potencial aliado. A pesar de llevar más de medio siglo de tiras y aflojas con Bruselas, Ankara aún tiene varios frentes abiertos que limitan sus opciones para entrar en el club de los 27. Chipre, los derechos humanos, el auge del islamismo radical, la inestabilidad sociopolítica y el conflicto con el pueblo kurdo son sólo algunos de los argumentos que los mandatarios europeos esgrimen para posponer una y otra vez el debate sobre la adhesión de Turquía a la Unión Europea.