En el suroeste de la provincia de Teruel se ubica una de las localidades más bellas de España, Monumento Nacional, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, aspirante a ciudad Patrimonio de la Humanidad y lugar de referencia de un singular espacio en la Red Natura 2000.
El arte rupestre de las cuevas de Altamira podría ser más antiguo de lo que hasta ahora se creía. Según los últimos estudios, la datación de una serie de signos en ocre rojo sería de 35.000 años, el doble de antigüedad que los emblemáticos bisontes de Santillana del Mar.
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales han identificado la existencia de una segunda apertura al exterior en la Cueva de Altamira (Cantabria). El estudio arroja luz sobre la dinámica atmosférica de la cueva y es esencial para diseñar medidas más eficaces para la conservación de las pinturas y grabados del Paleolítico superior, según informa la agencia Sinc.
La UNESCO ha aprovechado hoy la celebración de un foro de patrimonio en el Museo de Altamira para lanzar una advertencia sobre el rápido proceso de destrucción que sufre el arte rupestre en todo el mundo, por factores como el turismo, la minería, la obra pública o las guerras.