crisis de gobierno
El 13 de junio de 2010 los belgas acudieron a las urnas para votar un nuevo Gobierno, tras la caída del liderado por el primer ministro democristiano Yves Leterme, y dieron la victoria a los secesionistas flamencos de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), seguidos por el Partido Socialista valón, pero doce meses después de aquellas elecciones anticipadas el país sigue bajo un Ejecutivo en funciones por la incapacidad de los distintos grupos políticos implicados en la negociación de lograr un acuerdo que permita un Gobierno de coalición.