crónica política
A casi una semana de la llegada a Madrid del Papa Benedicto XVI para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud los movimientos contra la visita cobran cada día más fuerza. Los grupos “laicos”, anticatólicos y contrarios a la Iglesia mantienen su provocación y se niegan a aceptar el cambio de recorrido de la manifestación convocada para el próximo 17 de agosto, tal y como había decidido la Delegación del Gobierno para evitar posibles incidentes. Izquierda Unida se ha sumado “a la movida” y ha llevado el asunto al Parlamento.