bicicleta de montaña
La francesa Julie Bresset advirtió nuevos tiempos en la bicicleta de montaña femenina, y tras convertirse en campeona en Londres 2012, dejó en un segundo plano a las grandes leyendas de la especialidad, a excepción de la alemana Sabine Spitz, que logró la medalla de plata, su tercer premio en una competición olímpica.