Crónica de América
La explosión de violencia vivida esta semana en Salvador de Bahía, una de las sedes del inminente Mundial de Fútbol, incrementa la inquietud sobre las amenazas que se ciernen sobre este formidable acontecimiento deportivo: la tasa de homicidios, la acción del crimen organizado y las oleadas de movilizaciones sociales, cuando visiten Brasil cientos de miles de seguidores de las selecciones nacionales.