¿se normalizará la situación de los gays?
La polvareda se alzó de manera involuntaria en boca de Mario Gómez, delantero de la selección alemana y origen español. El atacante expresó su deseo de que los futbolistas gays pudieran jugar “liberados”, mostrando la necesidad de superar el tabú que en el balompié representa la homosexualidad. Sin embargo, la realidad asestó un duro golpe al deseo de Gómez. El presidente de la Federación de Fútbol Croata (HNS), Vlatko Markovic, estableció la prohibición de jugar en la selección balcánica a jugadores gays. "Afortunadamente, el fútbol lo juega sólo la gente sana", declaró. Esta salida de tono refleja el atraso que el balompié lleva con otros deportes. La tenista Martina Navratilova o el jugador NBA Amaechi declararon abiertamente su condición hace décadas, al igual que un nadador australiano que alcanzó una medalla de oro en Pekín. Los antiguos engranajes del fútbol deberían modernizarse tecnológica y moralmente.