"Enamorada" de la cocina japonesa, la chef española Carme Ruscalleda, que tiene restaurante en Tokio, se ha visto obligada a levantar un "muro mental" para resistirse a los encantos de la gastronomía nipona y mantener su identidad mediterránea.
En un mundo que aún sigue dominado por los hombres es de vital importancia celebrar el éxito de las mujeres chefs brillantes cuyos logros escriban historias de triunfos que alienten a las futuras generaciones.
La cocinera que satisface el paladar del hombre más poderoso del mundo es una inmigrante filipina que ostenta el mérito de ser la primera mujer al frente de los fogones de la Casa Blanca y que este martes fue galardonada en Manila.