Repsol ha firmado un acuerdo con Neuron BPh para desarrollar técnicas basadas en fuentes renovables para la producción de biocombustibles. Este tipo de procesos tienen un menor impacto ambiental, ya que emiten menos gases de efecto invernadero y una mínima huella de carbono.
La elaboración de combustibles a partir de algas es una tendencia al alza en Estados Unidos, donde una pequeña empresa ya ha hecho realidad un proyecto que Exxon Mobil, la mayor petrolera del país, empieza ahora a estudiar.