Análisis
En los últimos día la prensa y la comunidad internacional se ha hecho eco de las tensiones entre Argentina y el Reino Unido a causa de una vieja herida que no termina de cicatrizar: la potestad territorial sobre el archipiélago de las Malvinas o las Falkland Island. Un conjunto de islas situadas en el Atlántico sur de la Patagonia argentina, que desde que fue tomadas por el Imperio Británico hace 177 años, su soberanía ha estado disputada entre el país austral y la corona británica. Una discrepancia diplomática que ha llevado a sendos países no sólo al distanciamiento, si no a la confrontación bélica.