Análisis
Acaba de cumplirse un mes desde que el presidente de Honduras Manuel Zelaya fuera depuesto por las Fuerza Armadas y el Congreso, y aún más ha pasado desde que se iniciaron los enfrentamientos entre el presidente y otros órganos del Gobierno. Desde el 28 de junio Zelaya ha visitado varios países centroamericanos y dado varias declaraciones con el fin de conseguir el apoyo de la comunidad internacional, lo cual ha conseguido. Sin embargo la crisis política en Honduras no se ha solucionado y no parece estar cerca de hacerlo. Parecía que la oferta del presidente costarricense Oscar Arias de mediar entre Zelaya y el presidente de facto Roberto Micheletti para encontrar una solución al conflicto tendría buenos resultados, pero no ha sido así.