Este nuevo material, que inhibe las proteínas que causan el COVID, podría emplearse para recubrir mascarillas quirúrgicas, tejidos de protección de uso hospitalario, o superficies de contacto, como barandillas o pomos.
Los test serán fabricados por la empresa española Immunostep en formato kit ELISA y se espera que lleguen a los hospitales en un plazo de un mes y medio.
Serían fiables y de bajo coste para detectar biomarcadores del virus mediante tecnología electroquímica y nanoestructuras. Podrían estar disponibles en un año.