El semiólogo, tachado de antisemita tras publicar "El cementerio de Praga"
Escribir sobre el antisemitismo puede ser una actividad arriesgada, aunque no exenta de éxito. Prueba de ello es la nueva novela de Umberto Eco, “El cementerio de Praga”, que acaba de publicarse en España, animada por miles de ventas en Italia, donde las críticas y los elogios se han dejado sentir por igual. La razón no es otra que el argumento de la obra: segunda mitad del siglo XVIII, tres escenarios, Turín, Palermo y París, varios personajes históricos y uno inventado, Simone Simonini, relacionado con la falsificación de un documento que servirá para la redacción de los “Protocolos de los sabios de Sión”, de índole antisemita y utilizado por la propaganda en el siglo XX como arma arrojadiza contra el pueblo judío.