EEUU
Una especie de maldición se cierne sobre los segundos mandatos de algunos presidentes estadounidenses. Tras gozar de primeras legislaturas relativamente cómodas, algo pasa en los siguientes cuatro años que enturbian sus mandatos. Desde el escándalo sexual de Clinton o el desastre provocado por el huracán 'Katrina', cuya gestión a manos de Geroge W. Bush recibió tantas críticas, pasando por las dos guerras mundiales, la de Corea o la de Vietnam, los segundos mandatos suelen traer sorpresas de lo más desagradables. ¿Conseguirá Obama zafarse de esta maldición?