guerra
La muerte del sargento primero Joaquín Moya Espejo, de 35 años, eleva a 98 el número de españoles que han perdido la vida desde el inicio del despliegue en Afganistán en 2002. De ellos 94 pertenecían al Ejército, dos a la Guardia Civil y el último era un traductor. La de Afganistán es la misión que más vidas humanas ha costado a España, seguida de la misión de Bosnia-Herzegovina, con 23 muertos. También es la primera misión donde las tropas españolas han sufrido un atentado suicida.