La maestría defensiva del bloque de Arteta arrancó un empate en el Etihad (0-0). Nuevo partido gris de Haaland y Guardiola sufrió otra lesión de un jugador clave.
El solitario gol del capitán andaluz dio un valioso triunfo a su equipo (0-1). El encuentro fue detenido por los insultos racistas de los ultras locales.