La crónica de los medios
El Mongolia, que no Mongolia (sólo por este mes), se ríe de El País con una portada que no debe hacer demasiada gracia a Juan Luis Cebrián. A los trabajadores de Informe Semanal, ni siquiera a su propio director, tampoco les ha sentado bien que el histórico programa pase de las 21:50 a las 23:30 de los sábados. Entretanto, Pedro J. Ramírez, sin capa pero con tirantes, se dispone a salvar El Mundo.