la directiva vendió el club sin permiso de los dueños
Tradición, gloria, victorias históricas que se han convertido en iconos de un deporte, un himno mítico del fútbol, cientos de los mejores jugadores de la historia y un estadio único en el mundo. La relevancia de todo este bagaje del club inglés por excelencia se ha reducido a cero en las últimas semanas. Los propietarios, Hicks y Gillet, habían acumulado una deuda de más de 400 millones de euros y el plazo concedido por el Royal Bank of Scotland expiraba el 15 de octubre. La directiva y varias asociaciones de peso en el histórico club forzaron la venta a espaldas de los dueños, que trataban de evitar la transacción acudiendo a un tribunal de Dallas ya que se aferraban al caramelo del club de fútbol, que presidían. Con el equipo antepenúltimo en la clasificación de la Premier League, el balompié internacional se sobrecogió al pensar que el Liverpool podía caer en la quiebra. Finalmente el Alto Tribunal de Londres salvó la honra del club y del fútbol, permitiendo la venta de la institución y liberando al gigante inglés. El Liverpool vuelve a respirar gracias a un “gol” en el último minuto”