un consejero miente con las obras de su casa
La Xunta de Galicia no tiene problemas con la crisis. A los coches más caros que el de Obama, los esplendorosos ventanales, los paseos en yate y del "lujo asiático" en las dependencias del presidente, Emilio Pérez Touriño, hay que sumar ahora que la Consejería de Política Territorial gallega se ha gastado más de medio millón de euros en los muebles de dos oficinas. Además, el consejero de Medio Ambiente ha pagado 80 euros en tasas por obras cuya licencia municipal oscila entre los 6.000 y los 12.000 euros.