Un de Carreras bastó para tumbar a un Valencia frágil de mente (0-2). El equipo de Arbeloa sigue sin seducir pero aumenta su racha triunfal en el torneo doméstico. Mbappé puso el broche.
El madridismo lleva un año y medio viendo cómo la falta de actitud, sacrificio y concentración deja al equipo sin títulos. Los futbolistas se han quedado sin escudo. Sus palabras no bastan.