La escalada de violencia que se vive en Siria parece no tener fin. Este domingo, los rebeldes han denunciado el asesinato de más de 200 personas en la localidad de Deraya a manos de las fuerzas leales a Baschar Al Assad. Afirman también que la mayoría de los cadáveres, que han sido encontrados en sus propias casas, presentaban un tiro en la cabeza. Este último sangriento episodio ha llevado al ELS a solicitar una vez más una intervención militar urgente por parte de la comunidad internacional.
LOS ATAQUES SE HAN RECRUDECIDO EN LA CIUDAD DE ALEPO
Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, este martes han muerto más de 240 personas en Siria como consecuencia de un recrudecimiento de los enfrentamientos entre opositores armados y fuerzas leales al régimen de Bachar al Assad. Los ataques se han intensificado sobre la ciudad de Alepo, enclave comercial del país y bastión de los rebeldes.
El presidente sirio, Bachar al Asad, desafió este martes a los "terroristas", como denomina a los rebeldes que buscan derribar su régimen, y reforzó sus vínculos con su aliado clave, Irán, con el que forma el denominado "eje de la resistencia" antiimperialista.