entrevista
La tercera temporada de Sin tetas no hay paraíso ya está en plena grabación. Catalina seguirá su vida sola, con nuevas historias y quién sabe si con otro nuevo amor que llene el vacío que dejó el guapísimo Duque. En esta nueva entrega, la frágil e inocente Catalina se ha convertido en una mujer fría y dura después de los cuatro años que ha pasado en la cárcel tras los trágicos sucesos que protagonizó en el pasado. Su cambio se puede ver incluso en su imagen: ha dejado su explosivo rubio por un castaño que la hace una mujer más madura y decidida. Así nos describe a su alter ego la guapísima Amaia Salamanca.