ministros, sindicatos...
Desde hace semanas, Gobierno, patronal y sindicatos se han debatido a brazo partido para sacar adelante una reforma laboral consensuada, algo que al final no se ha producido y el Ejecutivo ha tirado de decreto para sacarla adelante. De dicho texto depende el presente y el futuro de millones de trabajadores españoles que viven impacientes a que se aclare su situación. Mientras, aquellos que defienden sus intereses mantienen sueldos muy por encima de la media y, en algunos casos, desorbitados a tenor de la situación económica por la que atraviesa del país.