crisis en el mundo árabe
Durante decenios el líder libio Muamar Gadafi fue vituperado y ridiculizado por los gobernantes árabes. Los monarcas y emires del Golfo le tildaban de excéntrico. Ni sus mas interesados amigos en el Magreb – Argelia, Túnez, Egipto o Mauritania – se tomaban en serio los sueños unionistas del atormentado beduino del desierto. Hoy, como punta de lanza de la contrarrevolución en Libia, el coronel de la jaima es considerado como el abanderado de la defensa del inmovilismo. Los estados mayores de Damasco, Sanaa, Bahrein o Argel, saludan su intransigencia.