El Gobierno acelera las reformas de la sedición y la malversación para llegar a 2023 sin cuentas pendientes con el separatismo y centrado en las elecciones.
"¿Cómo es posible que el ministro que aprobó el indulto de los sediciosos pueda formar parte de un tribunal que va a valorar los recursos de cuestiones que afectan a la sedición o a la credibilidad del Estado?".