Se llama TOI 270, está a 73 años luz de distancia y sus planetas, aunque más grandes que la Tierra, podrían ocupar seis veces la distancia entre Mercurio y el Sol.
Una extensa campaña de observación permitió seguir la evolución del material eyectado, que muestra cómo el agujero negro realimenta el medio interestelar.
A lo largo de 3.500 metros cuadrados, la sala Universo permite realizar un apasionante viaje por la ciencia, desde el Big Bang hasta las últimas fronteras del conocimiento.