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convoca la reunión el rey Abdala de Arabia Saudí

España, sede de la Conferencia Internacional sobre Religiones

lunes 14 de julio de 2008, 17:03h
Los reyes de España y de Arabia Saudí serán los encargados de inaugurar el miércoles en El Pardo la Conferencia, que busca establecer lazos de diálogo y amistad entre las diferentes confesiones religiosas. A pesar de que el lugar elegido para la realización de la reunión haya sido España, la idea y financiación de la misma corren exclusivamente por cuenta saudí. Además, desde instancias oficiales se niega en rotundo que tenga relación alguna con la Alianza de Civilizaciones de Zapatero. Mientras la iniciativa turco-española tiene “carácter político”, explicaron a EL IMPARCIAL, la conferencia de esta semana es “puramente religiosa”.

La reunión se engloba dentro un plan diseñado por el rey Abdala, que desde su llegada al trono en 2005, ha buscado vías para cerrar la brecha existente entre Oriente y Occidente. Sin duda alguna, el gesto más importante, en este sentido, fue la visita que el monarca saudí realizó al Papa el pasado 2007. Después del encuentro, Abdala anunció su intención de convocar una reunión entre las religiones del libro –musulmana, judía y cristiana-, que finalmente se ha ampliado a otras confesiones como la budista o hinduista.

Plan en tres etapas
El plan se realizaría en tres fases: diálogo intermusulmán, diálogo interreligioso y, por último, comparecencia ante la Asamblea de la ONU el próximo mes de septiembre. Así, el encuentro de esta semana viene precedido por el Congreso Islámico Internacional que tuvo lugar en La Meca a principios de junio. En este congreso se trató de limar diferencias entre las enfrentadísimas ramas del Islam, especialmente la sunita y la chiíta. Las divisiones existentes en el seno musulmán son más acusadas y violentas, incluso, que las que les separan de otras religiones por lo que para llevar esta reunión a buen término, Abdala tuvo que hacer frente a los sectores más conservadores de su país, uno de los más tradicionales y fundamentalistas de la rama sunita.

Precisamente, para evitar tensar demasiado la cuerda, el rey Abdala decidió llevar a cabo la segunda fase de su plan, la del diálogo interreligioso, fuera de las fronteras de su país. Según fuentes de la embajada española en Arabia Saudí, “para el establishment religioso el recibir a judíos y cristianos en lo que ellos consideran tierra santa era demasiado”. No hay que olvidar que los hebreos tienen prohibida la entrada en territorio saudí, en el que, además, se prohíbe el culto a cualquier religión que no sea la musulmana.

Excelente relación entre España y Arabia Saudí
A pesar de que países como Reino Unido o Francia estarían encantados de ser sede de un encuentro como éste, las autoridades sauditas tuvieron claro desde el primer momento que el anfitrión debía ser España. “Se trata de un tributo al papel tradicional que España ha tenido como foro de las tres culturas”, aseguran fuentes diplomáticas. Tampoco hay que menospreciar la excelente relación bilateral entre ambos países, que ha crecido de forma exponencial en los últimos años. En los dos últimos años, el Rey Don Juan Carlos ha viajado dos veces a Arabia Saudí, siendo la última hace pocos meses, y el primer país que el rey Abdala visitó como tal fue España. Ni siquiera Estados Unidos, principal inversor del país, puede presumir de mantener una relación tan cordial con uno una de las mayores potencias energéticas del mundo. A pesar de haber sido reiteradamente invitado, el monarca saudita aún no ha visitado EEUU, mientras que Bush ha viajado dos veces a La Meca. “Arabia Saudí confía en España y el ambiente de complicidad es excelente”, comenta una importante figura diplomática.

La pregunta es, ¿por qué uno de los países más tradicionales y conservadores del mundo islámico patrocina un evento de estas características? Expertos consultados por este periódico opinan que el rey Abdala desea modernizar al país, aunque es consciente de que ha de hacerlo con cuidado para no despertar los recelos de los ulemas. “Los tiene que ir acostumbrando, a través de una labor pedagógica, que durará años pero que, quizás más adelante permitirá lograr auténticos avances”, aseguran. Las mismas fuentes señalan, asimismo, que el rey Abdala también deberá hacer frente a los muchos musulmanes que recelan del afán saudí de arrogarse como líderes del Islam ya que, a pesar de estar de acuerdo con la necesidad de reuniones como la de esta semana, consideran que un país como Arabia Saudí no es, precisamente, el más adecuado para hablar de paz, diálogo y entendimiento.