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entrevista
Carlos Costoya: "Hay gente que va a la farmacia a por 'Spiderman' en vez de Espidifen"
¿Turno de guardia o en guardia? Este es el subtítulo de "Anécdotas de farmacéuticos", un libro repleto de curiosidades que firma el periodista Carlos Costoya. Historias inverosímiles confirmadas por decenas de profesionales que nunca antes habían salido a la luz, pero sobre todo, una obra pedagógica que pretende ayudar a los pacientes en el conocimiento de los medicamentos y de todo lo que les rodea. Un "vademécum" para el enfermo, para el hipocondríaco que quiera estar bien informado y, en definitiva, para cualquiera que tenga interés en prácticas saludables.
Ha escrito un libro sobre la magia del Camino de Santiago, ha dado conferencias sobre los misterios en Egipto... ¿qué le inspiró para escribir sobre farmacias? ¿la alquimia? Según el anecdotario, hay gente que va a comprar "Alucine 500" en vez de Augmentine, suero "morfológico" o Frenadol "John Lennon", ¿de verdad son casos reales? Cuesta creerlo... ¿Realmente los nombres son demasiado difíciles de retener o es que la gente nunca lee los prospectos ni las cajas? Muchos estarán vivos de milagro... La automedicación genera más de 10.000 muertes al año, ¿qué opina de ello? Buena parte de las "confusiones" que recopila son de jóvenes que no se aclaran con pastillas anticonceptivas o preservativos. Con toda la información que hay, ¿cómo es posible a estas alturas de la película? Los ambulatorios están llenos, pero usted insiste en que muchas personas se fían más del farmacéutico que del médico... Como si el boticario tuviera que diagnosticar... ¿Le hubiera recomendado antidepresivos a Rajoy para aguantar el "coñazo" de desfile del Día de la Hispanidad? ¿Qué cree que compraría Zapatero si entrara en una farmacia? ¿Cree en el efecto placebo de la política? ¿Puede recomendarnos un elixir para la crisis?
No, nada de eso. Además también he publicado libros jurídicos que no tienen nada que ver. Esto surgió porque tengo muchos amigos farmacéuticos que al coincidir en reuniones cuentan muchas anécdotas. Siempre les decía que era tema de libro pero no se animaron, así que "interrogué" a unos cuantos y lo escribí yo mismo.
Totalmente. He recogido unos pocos pero hay muchísimos. Los nombres de los medicamentos son raros y favorecen la confusión. Espidifen es "Spiderman", Trombocid es "El trono del Cid", y además se inventan cosas, como laxante edulcorado en vez de Dulco Laxo, o "Peter Pan" en lugar de Pimperan...
Sinceramente, con todo el respeto del mundo, si la mitad de España no sabe decir "croqueta", ¿cómo van a pronunciar Espidifen? Se habla de memoria, y si lo aprenden mal, lo repiten siempre igual. Si además no se entiende la caligrafía del médico, rebautizan el fármaco. Para ellos Espidifen siempre será "Spiderman".
Sí, porque piden cosas completamente distintas, que no tienen nada que ver con lo que necesitan. Hay algo curioso con los preservativos Durex. Algunos lo pronuncian "Diurex" y precisamente también hay comprimidos con ese nombre. Muchos se quedan con las pastillas por vergüenza, sin saber qué efectos producen.
Es terrorífico. Que me perdonen los compañeros farmacéuticos pero no están exentos de culpa. Vas a la farmacia y venden pastillas sin receta. Abusar de ello puede producir problemas. Otros se fían de las apariencias y despachan fármacos sin prescripción médica a gente con buena imagen. Por otra parte, muchos pacientes que deben de tomar medicación cada día deciden descansar los fines de semana, como si fuera un trabajo. Otros se olvidan de la pastilla y al día siguiente doblan la dosis... Es muy importante consultar la posología con el profesional, pero a muchos les da vergüenza.
Es verdad que hay mucha información. En mi época, nada. Pero cada vez hay más embarazos no deseados. Algo falla. ¿Cómo van a saber entonces comprar esas cosas?
Evidentemente. Basta con pasar media hora en una farmacia. La gente parece que va a consulta allí. Los farmacéuticos siempre les recomiendan un doctor, pero muchas veces despachan aspirinas o Frenadol, algo que no hace daño si no se es alérgico y no se abusa, claro.
Muchos creen eso. Si ya los médicos se encuentran con el problema de que el paciente omite síntomas por descuido o vergüenza, imagínate lo que le contarán al farmacéutico...
Ese tema se ha exagerado. Un domingo a nadie le apetece trabajar si puede quedarse en casa con la familia.
Espero que lleve recetas médicas porque le hacen falta muchas cosas...
Totalmente, como todo en la vida.
Los medicamentos genéricos. Antes provocaban recelo y desconfianza, pero ahora se compran de manera compulsiva. Incluso muchos buscan "Frenadol sin marca" o "Gelocatil del Hacendado", que es la marca blanca del supermercado Mercadona. Los últimos meses las ventas se han disparado, inclusive en productos de higiene femenina.

