Los restos arqueológicos de la primera fuente monumental de Madrid, conocida como la Fuente de los Caños del Peral, y un pequeño acueducto del siglo XVII han salido a la luz en las obras de ampliación de la madrileña estación de Metro de Ópera.
Las obras en la estación de madrileña de
Metro de Ópera han sacado a la luz los restos arqueológicos de la primera fuente monumental de Madrid, conocida como la
Fuente de los Caños del Peral. Los hallazgos "van a servir para confirmar cómo era el sistema de abastecimiento de agua de Madrid en el siglo XVII y a partir de ahí la evolución que ha tenido", ha explicado este viernes el vicepresidente de la Comunidad de Madrid y consejero de Cultura, Ignacio González, durante una visita a las excavaciones.

La fuente, la primera de carácter monumental que data del siglo XV al XVIII, fue ideada por el primer
arquitecto del Monasterio de El Escorial, Juan Bautista de Toledo, y junto al acueducto de ladrillo también hallado en las obras surtían de agua el Palacio Real, de ahí que su ubicación era paralela a la plaza de Oriente y frente a la puerta principal de la residencia palaciega.
En el siglo XVII, el número de fuente monumentales de las que disponía Madrid eran treinta y la de los Caños del Peral era
"una de las grandes", destacó el vicepresidente regional. La podrá ser vista en las obras de
ampliación en la Línea 2.