El cineasta, "emocionado" por recibir "el premio más grande de una nación cultural tan importante como España"
Michael Haneke, Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2013
jueves 09 de mayo de 2013, 10:18h
El director de cine y guionista austríaco Michael Haneke ha sido galardonado en Oviedo con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2013 tras imponerse en la última ronda de votaciones al coreógrafo cubano Carlos Acosta. Haneke, director, guionista y profesor de cine austriaco de origen alemán (Munich, 1942) empezó su carrera como realizador independiente en 1970, ha trabajado para el cine, el teatro y la televisión y ha obtenido numerosos premios por unas obras de estética muy expresiva y provocadora que suelen generar controversia.
El cineasta austriaco Michael Haneke ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2013. El pasado año fue el arquitecto español Rafael Moneo quien recibió este reconocimiento, destinado a aquellas personas "cuya labor en la cinematografía, el teatro, la danza, la música, la fotografía, la pintura, la escultura, la arquitectura y otras manifestaciones artísticas constituya una aportación relevante al patrimonio cultural de la humanidad".
Michael Haneke ha asegurado sentirse "profundamente emocionado" por recibir "el premio más grande de una nación cultural tan importante como España"."Agradezco de todo corazón al jurado del Premio de las Artes de la Fundación Príncipe de Asturias haber sido reconocido con esta distinción tan grande y prestigiosa. Es una alegría y una satisfacción extraordinaria. Espero hacerme merecedor de esta gran distinción también con mi futuro trabajo", ha dicho Haneke.
El famoso director recibió el pasado mes de marzo un Oscar a la Mejor Película Extranjera por el filme Amor, filme con el que también fue candidato a mejor director, mejor guión original y mejor actriz para Emmanuelle Riva, en el papel de la anciana Anne. El filme también consiguió la Palma de Oro en Festival de Cannes, así como el Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa.
En esta cinta, 13º largometraje de su trayectoria como cineasta, Riva y Trintignant encarnan a dos profesores de música clásica ya jubilados que disfrutan de sus pasiones comunes y de una plácida y rutinaria vejez. Anne sufrirá un grave percance médico que les pone a prueba, tanto a ellos como a su sólida relación.
La crítica describió esta película como una pieza cruda, incómoda, dura y dramática en la que Haneke encara de nuevo uno de los temas más difíciles de la humanidad: el irremediable paso del tiempo. No faltan la ternura y la melancolía, pero las herramientas narrativas del austriaco siempre colocan al espectador en un lugar incómodo, donde evitar la realidad de las cosas es imposible.
Así ha sido a lo largo de su filmografía, en la que con un uso sutil de las imágenes -nunca exagerado ni evidente- logra una violencia visual capaz de agitar mentes y dejar sellada la cara más angustiosa, sombría y descorazonadora de la humanidad. Entre esos filmes destacan Funny games, La pianista, La cinta blanca, El séptimo continente y Caché.