Crónica cultural
Nicolás Muller y la mirada de un artista
lunes 02 de diciembre de 2013, 20:19h
Nicolás Muller y la diferencia de la fotografía, artística o crónica social. Hasta el 23 de febrero, en la Sala Canal de Isabel II, Madrid. Además, la novela Noroeste, (Espasa) de Hector Oliva Camps, sobre el explorador del siglo XVIII Nicolás de Vallescá y su investigador en el siglo XXI, Liberto León.
Las fotografías en blanco y negro del fotógrafo húngaro Nicolás Muller expuestas desde este pasado fin de semana en la Sala Canal de Isabel II, en Madrid, nos abren una ventana emocionante hacia el pasado, aquel que vivieron nuestros padres. La exposición retrospectiva comprende desde sus primeros años en Hungría, pasando por su estancia en Argelia, hasta sus fotografías de España, que van de mediados de los años 40 hasta el 2000. Antes de iniciar la exposición, conviene sentarse unos minutos y escuchar la entrevista que se emite desde una gran pantalla. En ella, Muller habla sobre su vida, su relación con la fotografía y los retratos que de escritores como Ortega y Gasset, Azorín, Pío Baroja, Camilo José Cela, Ignacio Aldecoa y pintores como Tápies.
Antes de llegar a España, Muller huye a París, a finales de los años 30, en donde coincide unos meses con otros fotógrafos compatriotas como Kertész, Brassaï, Robert Capa. Con la invasión alemana, debe abandonar el país de nuevo y pasa un tiempo, primero en Portugal y luego en Argelia, en donde realiza fotografías de mujeres con velo blanco y sonrisa en la cara.
En España sus reportajes fotográficos buscan la alegría de la gente, captan el baile, la fiesta, pero en ellos no se puede esconder el durísimo momento, de extrema pobreza, de la postguerra. Muller, por su sensibilidad a la hora de captar ese momento que dice tanto, ese gesto en el que hay un alma, es no solo un fotógrafo sino un grandísimo artista. La muestra puede visitarse hasta el 27 de febrero.
El periodista y gran viajero, Héctor Oliva Camps (Terrasa, 1970) acaba de publicar en Espasa, Noroeste, una historia emocionante del viaje que realizó el dibujante y explorador Nicolás de Vallescá, en el siglo XVIII por el continente americano y de su investigador en el siglo XXI, Liberto León.
El paso del Noroeste, uno de los más difíciles, tiene en la novela hasta un enigma. Así introduce el libro su narrador Liberto León “Aquí pongo sobre la mesa todos estos documentos para aclarar qué es lo que en verdad sucedió con los marinos del Noroeste, con el dibujante Nicolás de Vallescá y con la Magallana. Espero que sirvan al esclarecimiento de los hechos. Aunque reconozco que pueda haber cierto desorden, el lector encontrará aquí no solo una historia, sino tres: las crónicas de Nicolás de Vallescá, los documentos del Caso Magallana y un pequeño libro que humildemente escribí por los Personajes del Noroeste”. Una novela emocionante, muy bien escrita, inteligente, interesante y que nos abrirá las puertas de una historia real de superación humana, de la belleza de la navegación y todo el universo que esconden las profundidades del mar.