Dirigentes de todo el mundo se reunen en Gdansk, ciudad cuyo ataque por parte de Alemania es considerado como el inicio de la Segunda Guerra Mundial, para conmemorar los 70 años de la Gran Guerra. Un homenaje a los participantes del conflicto que marcó todo el devenir de la historia moderna.
Hoy martes, 1 de septiembre de 2009, se cumplen 70 años del inicio de la peor guerra que ha contemplado la humanidad. Un conflicto que mantuvo al mundo en confrontación total durante más de cinco años. Más de 2.000 días donde la humanidad ensayó
su propia destrucción, y casi lo consiguió. Una contienda con un nombre propio,
Adolf Hitler, que marcó un punto de inflexión en el discurrir de la historia moderna.
Todo comenzó con la invasión de
Polonia, sin previa declaración de guerra, por parte de
Alemania un día como hoy de 1939. Pero la ambición de Hitler no se quedó ahí y, tras unos meses de parecida tregua, continuó con su deseada conquista europea con la colaboración de
Japón y la otra potencia fascista más importante del momento,
Italia.

Los expertos no se ponen de acuerdo en el número de bajas, tanto militares como civiles, que causó la Gran guerra. Algunos hablan de 50, 60 e incluso
100 millones de vidas, que fueron sesgadas por las ambiciones de Hitler.
En su memoria, varios dirigentes mundiales entre los que se encuentra la canciller alemana,
Angela Merkel, y el primer ministro ruso,
Vladimir Putin, acudirán a los actos de conmemoración celebrados en la localidad polaca de
Gdansk.
Según ha explicado el secretario del Consejo para la Protección de la Memoria de la Lucha y el Martirio polaco, Andrzej Przewoznik, los actos estarán divididos en dos partes. En primer lugar, y como cada año, a las 4.45 cuando se produjeron los disparos, y posteriormente a las 15:00 horas, cuando participarán todas las personalidades invitadas. Esperemos que las tensas relaciones de los últimos años entre Polonia y Rusia no enturbien con un halo político la verdadera celebración.
70 años después, el recuerdo de la Guerra que asoló Europa sigue presente en los pueblos que la padecieron, y en los supervivientes que participaron en tan tremendas atrocidades bélicas. Fueron sólo cinco años, pero cinco años que marcarían las futuras relaciones entre las potencias mundiales y
la mirada del mundo hacia los conflictos armados.