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España - Argentina

Los ases del tenis español explican a EL IMPARCIAL cómo se gana la Copa Davis

sábado 03 de diciembre de 2011, 00:00h
La final del torneo más importante de tenis por equipos se disputa este fin de semana en Sevilla. España busca su quinta “Ensaladera” y coronar, con una victoria ante Argentina, la década más brillante de este deporte en nuestro país. EL IMPARCIAL ha charlado con los primeros jugadores y entrenadores nacionales que levantaron la Davis para conocer la dimensión que este torneo ha proporcionado al tenis patrio y el papel que ha jugado en la brillante situación actual.
El deporte de la raqueta goza de una larga tradición y brillantez en España. El crecimiento de esta actividad dentro de nuestras fronteras ha convertido la discreta frecuencia con la que se alcanzaban los pioneros éxitos de referentes como Manolo Santana, Andrés Gimeno o Manuel Orantes en la regularidad de las victorias de Rafa Nadal y David Ferrer. Sin embargo, estos triunfos pertenecían siempre al ámbito individual. La gloria no era sino una conquista personalista alcanzada en los torneos de la ATP o en Grand Slams -Ronald Garros, US Open, Wimbledon y Abierto de Australia-. La selección española de tenis no conseguía ir más allá del subcampeonato, alcanzado en dos ocasiones durante el siglo XX -1965, 1967-.


Pero con la llegada del nuevo milenio, nuestros representantes rompieron la inercia negativa y comenzó a fraguarse la lógica coherencia entre los títulos individuales de los jugadores nacionales y los éxitos del colectivo patrio, personificado en las participaciones de la selección española en la Copa Davis. El punto de inflexión llegó el 10 de diciembre de 2000, en el Palau Sant Jordi barcelonés. Albert Costa, Juan Carlos Ferrero, Joan Balcells y Alex Corretja entregaron la “Ensaladera” por primera vez en la historia a la Real Federación Española de Tenis. Desde aquel hito España se ha convertido en una potencia absoluta de la Davis. En los últimos once años, los tenistas nacionales han conquistado la gloria en cuatro ocasiones -rozan la quinta ante Argentina en la batalla sevillana de este fin de semana- y han llegado hasta la final en seis ocasiones.

¿Qué factores han influido en este giro de la selección española hacia la élite del tenis internacional? ¿Cómo ha influido la victoria de 2000 en la brillante situación actual? EL IMPARCIAL ha charlado con algunos de los protagonistas del ascenso a la cima de la Copa Davis de la última década con el fin de comprender cómo vivieron este histórico punto de inflexión.


Juan Carlos Ferrero ha tocado la gloria con sus manos en el ámbito individual en varias ocasiones (ganó Roland Garros y fue número uno de la ATP en 2003), pero, además, se ha erigido como abanderado del cambio de inercia de la selección española en la Davis, ya que ha participado en tres de las cuatro conquistas y fue uno de los pioneros que derrotaron a Australia en 2000. “Ganar la “Ensaladera” en Barcelona fue un antes y un después en el tenis español y, hacerlo contra el equipo australiano, con los nombres que tenían, lo hizo aún más grande”, explica el jugador alicantino a este diario. Ferrero, que asegura que la victoria en Barcelona 2000 contra Hewitt y el título en Roland Garros “son los dos mejores momentos” de su exitosa carrera deportiva, explica que al receta del crecimiento del tenis nacional debe a que “hemos sabido mantener todo este tiempo el nivel muy alto para seguir desarrollando el mejor tenis en todas la competiciones”.

Otros destacados jugadores en la faceta individual que pasaron a la historia como los primeros conquistadores de la Copa Davis para nuestro país son Alex Corretja y Joan Balcells, que conformaron el equipo de dobles en aquella final de 2000. Corretja –ganador de la Copa de Maestros de 1998- explica a EL IMPARCIAL que la Davis “se ha convertido en un clásico de nuestro deporte”. El ex jugador, que forma parte del equipo de preparadores de Andy Murray, señala que el seguimiento masivo a esta competición en nuestro país se basa en que “a la gente le gusta ir a ver equipos que casi siempre ganan”, y añade que “no me acuerdo de ninguna eliminatoria que España haya perdido en casa”.

Balcells, que forma parte de la plantilla de entrenadores de la prestigiosa escuela de tenis Sánchez – Casal, nos indica que en aquella primera victoria de la selección nacional “rompimos una barrera”. “Nosotros tuvimos la presión añadida de conseguirla por primera vez, pero quitamos presión al resto de jugadores”, concluye. El ex tenista señala que “sabíamos que era la mejor oportunidad posible porque jugábamos en casa y en tierra”, y comparte con EL IMPARCIAL el recuerdo que guarda de aquel triunfo: “Cuando representas a tu país y notas el respaldo de la gente detrás de ti, te das cuenta de lo grande que fue. El recuerdo que tengo de esa semana que pasamos en el Sant Jordi está difuminado, lo que refleja hasta qué punto estuvimos concentrados”. Por último, y preguntado por el cambio de mentalidad del jugador -acostumbrado a su carrera individual- para defender un objetivo colectivo, Balcells cree que “cuando uno se pone a jugar y tienes 25.000 personas apoyándote, hay que ser muy valiente para no darlo todo”. “Hasta cuando están tomándose un café por la tarde tienen presente el objetivo común de este fin de semana”, sentencia.

Para conseguir un análisis más completo de lo que los triunfos de la Copa Davis han significado para el tenis español, EL IMPARCIAL ha charlado con dos de los preparadores protagonistas de esta década gloriosa, que además fueron tenistas profesionales destacados, por lo que poseen una visión en perspectiva.


Emilio Sánchez Vicario atesora en su palmarés 65 títulos y el honor de haber llegado al primer puesto mundial. Además, dirigió con especial acierto a la selección española que arrebató la Copa Davis a Argentina en la batalla de Mar de Plata (2008). El ex tenista arranca su análisis considerando que “la salud del tenis español es inmejorable” ya que “tenemos al número dos y al cinco de la ATP, y dos o tres entre los 20 mejores”. El capitán del combinado patrio que logró la tercera “Ensaladera” señala a este diario la importancia en el crecimiento vivido la “sistemática de clubs que invierten y crean una red de torneos” y explica que “los jugadores están llegando más maduros al profesionalismo que en generaciones anteriores”.

En su opinión, la victoria del 2000 en la Davis concluyó un proceso de “búsqueda” en el que “cada generación era mejor que la anterior” e indica que aquel logro “confirmó que España era una potencia mundial”. Sánchez Vicario comparte, además, su experiencia en la victoria de 2008: “Esa fue la única posibilidad de volver a estar en la pista y es como si jugases, porque participas, estás con el jugador compartiendo sus penas y alegrías, y aquello me llenó un montón”. Sobre el cambio de mentalidad del jugador, el analista cree que “hay jugadores que lo llevan mejor porque ese extra de tensión les da paz, mientras que hay otros que eso les causa una gran presión y juegan peor”. El preparador considera que la fórmula para alcanzar el éxito actual de la selección española se cimenta en “asumir ese peso y disfrutar, porque cuando tienes esa simbiosis, la sensación es brutal” y señala que “tener un equipo que vive el patriotismo, la bandera y el estar unidos dice mucho de esta generación de tenistas y llevan a este deporte al máximo nivel”. Por último, Sánchez Vicario explica que “la Copa Davis ha popularizado este deporte en España”.


El otro icono consultado por este diario es Jordi Arrese, medalla de plata en Barcelona 92 y capitán de la selección que ganó la segunda “Ensaladera” en 2004 ante Estados Unidos. Este experto del deporte de la raqueta considera que la base del éxito se debe a que “tenemos un sistema de competición muy bueno desde pequeños”. Cuestionado por el significado del campeonato del mundo de tenis por países, Arrese explica que “la primera victoria de la Davis ha sido clave, porque se valora más que un Grand Slam, lo que provoca que el ambiente que se crea y las ganas por jugar a este deporte sean enormes”. El ex jugador comparte su vivencia en aquel triunfo de 2004: “Vives sensaciones que son muy bonitas, porque se vibra mucho y si estás en la pista sientes los nervios, la presión y lo bien que lo llevan los jugadores y esto es algo único”.

Sobre los factores que han influido en esta evolución, Arrese entiende que “tenemos la suerte de tener seis jugadores de un nivel impresionante” y aunque señala que el equipo de dobles es “lo único que nos falta”. Cuestionado por la labor del capitán en una final de la Davis, este analista nos señala que el rol del preparador se centra “crear buen rollo y aflojar las tensiones en una competición que tiene mucha presión, amén de tranquilizar al jugador en ciertos momentos del partido”. Por ultimo, el medallista olímpico cree que “el saber que juegas por ganar una Copa Davis ante tu público suple el cansancio que puedan sufrir Nadal y Ferrer”.

Finalmente, EL IMPARCIAL ha buscado el análisis de uno de los clubes emblemáticos del tenis nacional, el Club de Tenis Barcelona. Los expertos consultados han señalado la relevancia de los clubes en el impulso que disfruta el deporte de la raqueta en nuestro país. Por ello, y para conocer el análisis de uno de los elementos más destacados del trabajo de base de este deporte en España, este diario ha charlado con el vicepresidente deportivo del club, Ignacio Soler-Cabot Serra. El dirigente considera que uno de los conceptos básicos que explican el crecimeinto del tenis patrio es el trabajo de base: "Han influido mucho los buenos resultados a nivel nacional e internacional de nuestros jugadores que son, al fin y al cabo, reflejo de la cantera que se forma, liderada por nuestro jugador del club, Rafa Nadal". Por último, Cabot-Serra, que argumenta su hipótesis señalando que en nuestro país se han expedido más de 100.000 licencias, ejemplifica la importancia del trabajo de base señalando que Nadal, Feliciano López, Marcel Granollers, Marc López y al capitán Albert Costa, han sido "tenistas formados en nuestro club, además de otros jugadores como Nicolás Almagro y Tommy Robredo, que también han participado".

España ha conseguido romper la inercia negativa en la competición más importante del tenis en el ámbito de naciones, y, desde entonces, se ha convertido en un fijo de la lucha por el triunfo final. Estos son algunos de los encargados de cambiar la historia del deporte de la raqueta en nuestro país. Rafa Nadal, David Ferrer, Feliciano López y Fernando Verdasco son los encargados de recoger el testigo y conseguir la quinta “Ensaladera” española.
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