www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La crónica gastronómica

[i]M[/i], última novedad en el barrio de Salamanca

lunes 21 de marzo de 2011, 11:17h
A principios de año abrió sus puertas, en el corazón del barrio de Salamanca de Madrid, un restaurante muy sugerente con nombre de simple consonante: M (Claudio Coello, 63. Tfno. 915 783 546). El local es propiedad de Javier Martín y su jefe de cocina es Daniel Pedrosa, joven profesional curtido en varios restaurantes como El Cenador de Salvador o el Hotel Reconquista de Oviedo.


Roque Martín, hermano del propietario, ganador de premios internacionales de diseño, se ha ocupado del cuidado entorno, de aire actual, diáfano y claro –sobre todo en el lounge, donde se puede comer de menú, tomar tapas por ejemplo, unas estupendas croquetas, unas minihamburguesas o un risotto– o beber alguna copa, en una línea muy habitual entre las propuestas actuales.

El restaurante propiamente dicho, situado en la planta baja, permite disfrutar de un almuerzo o una cena más clásicos, mantiene un aspecto más acogedor, aunque va de la mano de las reglas generales del conjunto.

Y en los extremos del lounge se localizan dos pequeñas áreas que pueden utilizarse como reservados pero que, en realidad, están incorporadas al comedor.

Desde primera hora de la mañana hasta la madrugada
M abre a las ocho y media de la mañana (para desayunar a base de una estupenda bollería) y, de jueves a sábado, prolonga la velada hasta las 2.30 de la madrugada. A lo largo de todo el día se pueden tomar tapas en el lounge, donde se ofrece a mediodía un menú al precio de 20 euros integrado, por ejemplo, por arroz meloso de boletus, corvina a la plancha con setas y crema de manzana asada. En términos generales, M sobresale por su interesante relación calidad-precio.

A la carta se puede optar, por alrededor de 50 euros, por una propuesta de cocina tradicional y otra de corte más vanguardista, que va cambiando con las temporadas y que se encamina, cada vez más, hacia el atrevimiento.

Recetas tradicionales y vanguardistas
Entre los platos de la cocina tradicional: el raviolo de hongos, foie y trufa; los huevos estrellados con láminas de jamón ibérico de bellota; las patatas fritas y pimientos verdes; o la merluza en salsa verde con almejas. Entre los vanguardistas: los chipirones a la plancha con cous-cous; el abanico de kokotxas con crujiente de zanahoria y yuca; y el lingote de cochinillo confitado.

Como postres, que son comunes a los dos tipos de cocina: copa de arroz con leche cremoso con helado de canela, sabañón frío de mango y mandarina caramelizada, o coulant de chocolate con helado de violeta.

En la carta de vinos, corta pero bien seleccionada, se pueden encontrar tintos del Bierzo, La Mancha, Méntrida, Priorato, Ribera del Duero y Rioja; blancos de Navarra, Rías Baixas, Ribeiro, Rioja, Rueda, Somontano, Txacolí de Getaria y Valdeorras; rosados de Navarra, Ribera del Duero, Rioja y Somontano, además de varios Champagnes. Hay también una buena selección de cafés e infusiones, sobresaliendo cinco tipos de tés, con sus notas de cata correspondientes.

En M se pueden tomar copas tras la cena y está a punto de ofrecer a su clientela comida para llevar. Un local aún en pleno rodaje, adaptado a las características del entorno y con capacidad para acoger a un público muy diverso a lo largo de todo el día.