La pasada semana se publicaban las cifras de ventas y matriculaciones de automóviles en octubre (98.202 coches vendidos), confirmándose la "recuperación" del sector automovilístico. Se han lanzado las campanas al vuelo porque el mercado creció un 26,4 por ciento. Es cierto que hay margen para el optimismo, pero no debemos ocultar que la situación sigue siendo dramática.

No hay más que echar un vistazo al gráfico adjunto en el que se ve la evolución de las ventas en España desde 2007. Por aquellos tiempos, el mercado estaba más o menos estabilizado en el entorno a 1,6 millones de turismos matriculados al año (1.634.595 el 31 de diciembre de 2006) y ahora, en octubre, este valor es de poco más de 900 mil coches año (911.030). Alegría, porque hace tan sólo dos meses, la media móvil anual era de tan sólo 878.707 lo que indica que por fin parece que la curva ha cambiado de orientación e iniciamos una fase ascendente. Pero no podemos dejar de pensar que para recuperar el descalabro de este año y medio se va a necesitar cuanto menos el doble de tiempo; es decir: para volver a los niveles de 2007 o al menos a la situación de millón y medio de ventas anuales, se necesitarán cuatro o cinco años sin sobresaltos.
Afortunadamente para nuestra industria, la situación en Europa es algo más esperanzadora. La crisis no ha sido tan brutal y la industria española exporta casi dos tercios de su producción a los mercados europeos, por lo que, si mantenemos los niveles de competitividad, el sector puede sentirse optimista.
Otro tema: nos escribe un lector: Hola.
He leído la información sobre Volvo, yo quiero comprar una berlina o un monovolumen, tengo un niño de 4 años y lo que más busco es mucha seguridad, ¿qué automóviles son recomendables? ¿Un diesel?¿ Qué tal es el Subaru?. Un saludo. Vicente. Hoy día, todos los automóviles ofrecen niveles de seguridad muy similares. Las normas de obligado cumplimiento a que son sometidos todos los automóviles que se venden en la UE son abrumadoramente estrictas. Por si fuera poco, todos los nuevos modelos se someten al arbitraje de un organismo independiente, como es EuroNcap, que hace públicos sus resultados y de estos resultados se puede deducir que no hay marcas más seguras ni menos seguras, sino modelos concretos con mejores resultados en unas áreas y con diferencias mínimas entre ellos. En definitiva: que los resultados de un incidente van a depender más de las circunstancias, que del nivel de seguridad que diferencie a un modelo de otro. Aunque suene muy dramático, el resultado de meterse debajo de un camión o de salirse de la carretera va a depender mucho más de la velocidad, de la forma del camión y su masa o del desnivel y arbolado del barranco, que de si conducíamos un Volvo o un Subaru si ambos eran de la misma fecha de fabricación. Porque lo cierto es que hay más diferencias entre un Volvo de hoy y uno de hace 4 años, que entre un Volvo de hoy y un Seat de hoy. La evolución en aspectos de seguridad es tal, que lo que importa no es tanto la marca, como la modernidad.
Dicho esto, pasemos a decir que
Volvo es una marca que tradicionalmente se ha caracterizado por su prioridad en aspectos de seguridad. Ha sido la marca que ha inventado el cinturón de seguridad de tres puntos o los sistemas de inercia de los cinturones. En seguridad PASIVA es toda una referencia. Pero no es menos cierto que todas las marcas tienen también esta preocupación por el tema y de ninguna manera puede decirse que marchen a la zaga. Puede pues elegir cualquier marca en función de otros parámetros (precio, estética, cualidades dinámicas, postventa… etcétera) sin agobiarse porque le parezcan menos seguras; y desde luego, marcas como Audi, BMW, Mercedes, Jaguar, Toyota, Volkswagen, Mazda, Saab… y algunas más, soportan cualquier comparación en este aspecto de la seguridad.
Nos dice que prefiere una berlina o un
monovolumen. Volvo no tiene ningún monovolumen y tiene dos magnificas berlinas, el S40 y el S60, a los que podría añadir los familiares V40 y V70. Es imposible definir en este espacio la versión que se ajustaría más a sus necesidades, ya que hablamos de más de 50, en gasolina o diesel y con diferencias de precio, prestaciones y equipamientos abrumadoras. El diesel es un motor con menos consumo específico y un poco menos agrado de conducción, pero que se ha impuesto por su fiabilidad mecánica. Ya no tiene sentido aconsejar uno u otro modelo en función del kilometraje recorrido porque este aspecto es sólo una de sus características a tener en cuenta. Pero en líneas generales, si hace bastantes kilómetros y le gusta disponer de mucha autonomía, decídase por un diesel.
Subaru es una marca japonesa muy interesante. Tiene un target de usuarios muy parecido al de Volvo. Si por algo destaca es por un motor único en el mundo (o casi) con disposición "bóxer" lo que le confiere un equilibrio excepcional por su simetría cinética. Siempre es una opción de compra interesante, aunque no se puede decir que sea un producto mejor que el Volvo o que cualquier automóvil "Premium"; pero tampoco peor. Como hemos venido diciendo, en función de los aspectos que más valore, un coche u otro se ajustará mejor al patrón de compra que se ha hecho.
En cualquier caso, disfrute de su decisión y tenga la seguridad de que cualquiera de las grandes marcas mundiales que elija, es "estadísticamente" recomendable.
José María Cernuda
jmcernuda@elimparcial.es
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