Román Cendoya
ROMÁN CENDOYA es empresario, periodista y colaborador como analista político en distintos medios de comunicación
EL CHARCO
ZP haga política contra ETA
No puede ser que la política se instale en la obviedad ante el asesinato terrorista de ciudadanos. Quizás a la clase política la unidad les parezca suficiente. La unidad es la comodidad frente a la sangrante realidad. La unidad puede ser un medio pero nunca un fin. El fin debe ser la persecución y derrota de los terroristas. No la unidad. Ante la vergüenza que produce la indefensión de los Guardias Civiles ninguna crítica. Es que en caliente no se hacen las críticas y en frío siempre hay otras prioridades. O sea, resignación y esperar a que vuelva a suceder. No lo acepto. Y menos cuando se han hecho tantas políticas a favor de ETA y sus intereses como sucedió toda la legislatura pasada. Por eso, lo primero que hay que exigir es responsabilidades políticas a quienes dijeron que ETA nunca más iba a matar, habían verificado esa falsedad y elevaron la mentira a categoría de negociación.
Para que creamos que el Gobierno no intentará una nueva negociación y que persigue a los terroristas con todos los instrumentos del Estado de Derecho es imprescindible que haga cosas. Lo primero, que revoque en el Congreso de los Diputados la autorización, todavía vigente, para establecer una negociación. Segundo, que el Gobierno inste la disolución de todas aquellas Corporaciones con presencia de ANV solicitando el permiso al Senado. Y tercero, que aplique un presupuesto especial para el equipamiento y seguridad de las FSE. Es mucho más importante el equipamiento y seguridad de las FSE que las elegantes aceras del Plan E.
El Gobierno tiene que abandonar la obviedad para pasar al liderazgo político que le corresponde. El presidente no puede hablar de que a los terroristas se les enseña el camino de la cárcel y el Ministro del interior no puede decir que ETA además de ir a por la Guardia Civil también va a por sus mujeres e hijos. Así no se resuelve nada.
La lucha contra el terrorismo no se demuestra con detenciones. ¡Faltaría más que un mérito del Gobierno sea cumplir con la Ley! Quizás al PSOE le parezca pero sólo se puede interpretar por los cuatro años en los que los terroristas han sido hombres de paz. Exijo ya la detención de Josu Ternera, aunque cuente hasta donde llegó la bajada de pantalones de Zapatero y sus cómplices en la negociación. Presidente haga política contra ETA.




