La venta de libros ha caído un 18 por ciento desde 2011.
La
venta de libros en España ha descendido un 18 por ciento desde 2011, al pasar de 870 millones de euros a 707 millones la facturación anual de las
3.650 librerías que tiene censadas la
Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal).
Esta entidad ha presentado en Madrid el
Mapa de Librerías de España 2014, que afirma que 912 cerraron en 2014, aunque abrieron 226 nuevas.
"Es
preocupante que sean las librerías más antiguas las que desaparecen; la esperanza está en las más pequeñas", ha afirmado la presidenta de Cegal, Pilar Gallego, quien ha confiado en que el Plan Integral del Libro y Fomento de la Lectura que presentarán en breve al Gobierno y que incluye un programa de ayudas sirva para impulsar el sector.
Sólo 29 librerías, el uno por ciento,
supera los 1,5 millones de euros anuales en venta de libros, mientras que la mayoría se sitúa en una franja de facturación que va de los 30.000 a los 90.000 euros, lo que dibuja "una red de microlibrerías única en Europa, de negocios muy de proximidad", ha explicado Miguel Flamarit, director de BCC Consultors.
Estos libreros, que funcionan como "agentes culturales" en sus ciudades, recurren a la imaginación para frenar la sangría en las ventas: el 38 por ciento acoge presentaciones de libros, el 22,8 por ciento organiza cuentacuentos y el 16, 7 por ciento hace actividades de animación a la lectura. "Hay acciones con mucha inventiva, como organizar obras de teatro 'amateur' con los lectores y rodar cortos", ha destacado Flamarit, lo que no ha impedido que se pase de los 757 millones en ventas de libros en 2013 a los 707 de 2014, una línea decreciente que se mantiene desde 2011.
El
libro electrónico no parece ser la solución, ya que el 84,9 por ciento de las librerías no lo vende, una cifra que no ha variado de forma ostensible en los últimos años. "Aquí la competencia maligna para el sector no es libro digital, sino la descarga ilegal, la piratería", ha apuntado Gallego.
Del total de libros vendidos el año pasado, el
20,2 por ciento era escolar, el 4,7 por ciento universitario y fueron los artículos de papelería los que completaron principalmente los ingresos de la mayoría de los pequeños establecimientos, con un 24,2 por ciento de facturación.
Las más numerosas son las
librerías generales de proximidad (35,4 por ciento), seguidas de las generales de fondo (27,9 por ciento), especializadas (27,6 por ciento) y generales con especialización, que suponen el 9,2 por ciento de las librerías independientes cuya facturación de libros es superior al 50 por ciento de sus ingresos, que son las recogidas en este mapa.
De ellas, 103 se fundaron antes de 1940, por lo que Flamarit ha pedido para ellas "un homenaje, porque han pasado una dictadura y la Transición y siguen viviendo del libro". Los años de mayor esplendor del sector fueron de 1980 a 1999, cuando se abrieron 1.151 librerías, mientras que después de 2000 la cifra se reduce a 728.
El año pasado se dio la bienvenida a
226 establecimientos. "No es la euforia de los ochenta, pero siguen abriéndose, aunque también cierran muchas", ha dicho Flamarit, quien ha pedido "solidaridad" para con los libreros. "En la historia de este país no han pasado unos años tan malos como éstos hasta ahora. La situación es difícil, pero hay que ser optimistas porque llegará un momento que se crecerá en las ventas de libros, ya que desde 2009 el descenso se han ido atemperando, y creemos que ese momento está próximo", ha añadido.
Para apoyar al gremio, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha presupuestado
150.000 euros para modernizar las librerías, tanto en sus espacios físicos como en nuevas tecnologías, y ha creado un sello de calidad para estos establecimientos.