Bonita iniciativa para acercar la cocina a los más pequeños. Por Rafael Anson.
Fomentar hábitos de educación saludable y desarrollar la creatividad de niños entre cuatro y seis años a través de una actividad divertida y adaptada a sus habilidades, ha sido, desde la perspectiva de la educación gastronómica para los más pequeños, una de las prioridades de la Real Academia de Gastronomía.
Es precisamente el mismo objetivo de la segunda edición del concurso Little Chef, organizado por Fomento de Centros de Enseñanza que se celebró, hace pocos días, dentro del proyecto de Educación Infantil, en el Colegio Montealto de Madrid, que dirige Araceli Barea, y cuyo jurado estuvo presidido, como el año anterior, por el prestigioso cocinero Pedro Larumbe.
El evento –patrocinado por Edenred, empresa creadora de Ticket Restaurant e impulsora en España del programa FOOD– contó con la participación de más de 250 alumnos del colegio Montealto, que tuvieron que elaborar en 20 minutos una receta a elegir entre postres, meriendas y ensaladas. El jurado fue el encargado de evaluar las recetas en función de su creatividad, presentación y sabor.
Proyecto transversal de educación nutricional
El objetivo de este encuentro, ya en su segunda edición, fue convertir la cita en un proyecto transversal de educación nutricional en el colegio, con la finalidad de que los alumnos tomen conciencia de la importancia de una alimentación saludable para mejorar su calidad de vida. Los ganadores recibieron todo tipo de premios, entre ellos, visitas a parques temáticos, lotes de productos educativos, etc. A través de esta actividad lúdica se consigue que los niños estén en contacto con los alimentos y los hábitos de alimentación saludable, aprendan a ser autónomos y creativos, a planificar, organizar y elaborar y a divertirse de una manera sana.
El Programa de Educación en el Comedor de Fomento de Centros de Enseñanza lleva el título de ¿Cómo como?, va más allá del concurso Little Chef en sí mismo y tiene como horizonte que los niños (hasta 6 años) conozcan las carnes y los pescados, sus tipos, los beneficios que aportan a la salud y los diferentes platos que se pueden elaborar.
Cuentos y adivinanzas
De la metodología forman parte diferentes complementos lúdicos adecuados a la edad. Por ejemplo, un cuento mensual, El pescador y el pez en 1º de Infantil; Buscando a Nemo en 2º de Infantil; y Clemente, un pez muy valiente en 3º de Infantil.
También, adivinanzas del tipo “En el agua siempre vivo/plateado es mi color /veloz como el rayo nado/ ¿Cómo me llamo yo?”. Y es muy importante el trabajo en talleres, donde los niños explican si han comido carne o pescado y de qué tipo. Por ejemplo, en la merienda trabajar la carne cuando haya embutido y descubrir “¿a qué huele?”, “¿qué colores tiene?”, “¿cómo se elabora?”.
Enhorabuena al Grupo Fomento de Centros de Enseñanza por apostar por este acercamiento lúdico a la buena mesa para los más pequeños. A cocinar se aprende jugando y cuando se descubren las propiedades de los mejores alimentos a tan tierna edad no se vuelven a olvidar nunca.
Se empieza a disfrutar de la buena mesa practicándola, poniéndose el delantal y comenzando a experimentar. Por eso, los niños deben entrar con naturalidad en esta estancia de la casa y colaborar en la preparación de platos sencillos, variados y distintos, para descubrir cada uno de los alimentos y aprender a diferenciarlos. Los concursantes de hoy en Little Chef serán, sin duda, los cocineros y los gourmets del mañana.