La mayor parte de las empresas y una gran cantidad de hogares cuenta, hoy en día, con un acceso a Internet pero ya habrás podido comprobar que no todas las conexiones son iguales ni ofrecen las mismas prestaciones ni la misma velocidad. Esto se debe a que existen diferentes formas de conectarse a la Red. De hecho, con el mismo devenir de la evolución en las telecomunicaciones, se han llevado a cabo descubrimientos para que este servicio fuera, cada vez, mejor. En este caso, han sucedido tan rápido que apenas se aprecian, pero están ahí y se han ido sustituyendo en muy pocos años. Ahora, queda, igualmente, una amplia variedad donde escoger y esta tarea no siempre es sencilla, por este motivo vamos a hablar de algunos de los diferentes tipos de conexiones a Internet que existen y en qué consisten cada uno de ellos.
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ADSL (o lo que es lo mismo, Línea Digital por Suscripción Asimétrica) Se llama así, precisamente, porque la velocidad con la que se descargan los datos es superior a la de carga. Es una de las más usadas en los hogares. Se basa en la línea telefónica normal, que ha pasado a convertirse en una línea de alta velocidad. Así, con la misma línea, se pueden transmitir datos y voz de forma simultánea. Para que esto suceda, se precisa de un módem. Si alguien quiere saber lo rápido que va su conexión ADSL, lo único que tiene que hacer es someter a su línea a un test de velocidad. Así podrá comprobar si lo que se le ofrece y lo que de verdad tiene son lo mismo.
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Fibra óptica. Se basa en la conversión de pulsos de luz a datos. Esto se transportan a través de cables de plástico o vidrio.
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Conexión 3G y 4G. Es con la que cuentan los teléfonos móviles. La llegada de la llamada tecnología 3G supuso un gran avance porque aportó banda ancha a los móviles, otorgando una mayor velocidad en la navegación. Con el 3G nacieron los smartphones actuales y su velocidad de conexión llega hasta 1Mbps. En el caso del 4G es la tecnología más puntera, pero aún queda un largo camino por recorrer para implementarlo por completo. Su velocidad de conexión puede llegar hasta los 168Mbps.
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Conexión por cable. En esta caso no se lleva a cabo una conexión directa (también conocida como de punto a punto) sino que se emplean conexiones multipunto (donde diferentes usuarios comparten el mismo cable) El principal inconveniente es que, cuanta más gente está conectada, menor es la tasa de transferencia.
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Conexión por satélite. Para que este tipo de conexión tenga lugar hace falta contar con una antena parabólica digital, un acceso telefónico a la Red con un módem, un software específico, una suscripción como cliente de un determinado satélite y una tarjeta receptora para el ordenador. No consume mucho ancho de banda y la recepción viene determinada por la parabólica.
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Por último, aunque hay más, hablar del sistema PCL (Power Line Communications). Lo que hace es aprovechar las mismas líneas eléctricas para mandar los datos a una gran velocidad.